CURSO BÁSICO INTERPRETACIÓN MANADA
CURSO AVANZADO INTERPRETACIÓN MANADA
CURSO MONTAJE INTERPRETACIÓN MANADA

 

La Manada ofrece una formación completa para el futuro bailarín o  bailarina, a lo largo de tres años, que se dividen de la siguiente manera:

 

"El ser humano siempre ha necesitado expresarse con el cuerpo y darle un valor artístico a dicha necesidad. Parece que los pensamientos, las ideas y en definitiva todo acto comunicativo se tiene que realizar mediante palabras escritas o verbales. Pero ¿qué pasa cuando damos a nuestro cuerpo las herramientas necesarias para expresarse?. Mucha gente piensa que al retirar la palabra la voz desaparece. Pero ¿Qué sucede si reinterpretamos esa voz a través del cuerpo? Está claro que somos únicos, diferentes y cada uno lleva una mochila de experiencias distinta al resto, y eso nos hace realmente especiales y valiosos. Entonces, ¿Por qué no darle el peso necesario a esa otra manera de hablar, de comunicarnos? ¿porqué desperdiciar la preciosa idea de que cada cuerpo es diferente, por lo tanto cada manera de moverse será única e irrepetible?

 

 

Hay múltiples disciplinas de baile: clásica, contemporáneo, jazz lírico, jazz moderno, street dance, funky, hip hop, bailes de salón, etc. Siempre se ha entendido que la danza había que diferenciarla según su género. Estoy de acuerdo con eso, pero ¿Por qué a la hora de dar clase se ha seguido dividiendo el aprendizaje?, ¿por qué enseñar estas disciplinas como departamentos estancos, en horas distintas y en clases separadas? A pesar de ser estilos diferentes, parto de la base de que todos beben de todos. Por ejemplo, sin un mínimo de técnica en danza clásica será difícil que puedas ejecutar limpiamente las otras disciplinas; y sin conocer la profundidad emocional del contemporáneo, difícil será que bailes con alma. Asi que tras años de experiencia como estudiante primero y después como pedagoga, he podido comprobar que a la hora de aprender a bailar es bueno que el futuro bailarín o bailarina aprenda los diferentes estilos en una misma clase. De esta forma todos empiezan a integrarse en el cerebro de una manera global, volviéndolo más plástico y más creativo.

 

 Por otra parte, he aprendido que todo lo que el alumno lleva en su ADN influye a la hora de aprender a bailar. Por lo tanto en esta escuela se enseñará al bailarín no solo a adquirir la técnica que le permita la ejecución precisa de una partitura de movimientos, sino también a conocerse a sí mismo y a conocer su entorno para convertirse en un artista, un ser humano que reflexiona y dialoga con sus semejantes a través de su cuerpo, plantándoles un espejo donde poder mirar sus miserias, sus logros, sus angustias, sus miedos y sus deseos: todo lo que nos hace esencialmente humanos"

 

Carlota Baró, Directora de la Diplomatura de Danza.