GUILLERMO DOMÉNECH; EL RAP DEL ACTOR

 

Guillermo Doménech: ”No compongo para mentes vagas, ni para mentes pretenciosas. Compongo para todas las demás. O eso intento”.

 

Charlamos con nuestro antiguo alumno de música, de interpretación, de la vida, de la honestidad, de arte y de muchísimas cosas más.

Acaba de sacar nuevo tema, Medusa, una canción sobre el amor sin contextos comprados, y tiene concierto en la sala Alive a finales de Agosto. ¿Juegas?

 

 

Guille, para nosotros siempre Guille, mira el mundo con honestidad y valentía, con parte de torero, parte de quinqui y parte de literato maldito. Cubre el mundo con una espumosa capa de ternura y es canalla militante, pero de fogueo. Su sensibilidad para encontrar flores en estercoleros nos es de sobra conocida a todos y nos gustaría que fuera conocida por todos los demás. Escribe, canta, compone, actúa y araña el reloj cuando se levanta. Estamos muy orgullosos de él, pero no por lo que hace, sino por lo que es. Y lo que avecina que será. Os traemos una entrevista preciosa de pelo en pecho y piel sedosa. Perdón por el ripio, pero acabo de escuchar su canción. ¿Y vosotros?

 

 ¿Quién es DSamer?

 

Es el alter ego de Guillermo Doménech, una especie de yo potenciado. GuillermoDoménech y DSamer vienen del mismo sitio; pero tienen formas diferentes de relacionarse con el mundo. DSamer elige su propio nombre; su propio lenguaje; decide que no va a tener otro jefe u otra jefa que no sea él mismo; tiene la premisa de hablar como le dé la puta gana de política, de sexo, de rabia, de amor… Algo que Guillermo Doménech no siempre puede hacer. En general, no solemos tener toda la libertad que nos creemos para ser así. DSamer es una performance de Guillermo Doménech mediante la cuál cuento historias con toda la libertad y toda la puntería que haya podido sustraer de la curiosidad, la cultura y la calle.

 

Tu canal de youtube tiene tres temas, el último de hace menos de un año. Pero Guille lleva

componiendo y cantando desde… ¿cuándo?

 

Desde muy pequeño. La primera canción que escribí y canté fue a mi madre. Yo tenía 6 años y era la primera vez que me iba de campamento un tiempo largo, además soy hijo único y supongo que para una madre ese debe de ser un momento especialmente durillo. Se emocionó un montón y lloró. Me acuerdo de su cara de felicidad, supongo que por la canción, y por las tremendas ganas que tenía de pasar por fin un ratito largo a solas con mi padre. 

 

Poco después me regalaron mis primeras cintas y CD´s de hip hop, mi prima Moni, la hippie de la familia: un CD de Bob Marley y una cinta de “varios” con Violadores del Verso, la Mala Rodríguez, Mucho Muchacho… Y flipé. Empecé a hacer canciones haciendo la base “boom bap” con un cubilete vacío de LEGO, con letras en castellano y letras en inglés. Un inglés del tipo: “wat dis neim, swit laik esneik…”. Literal, las tengo escritas. Esto con 8 años. Y empecé a escribir de todo, poesía, relatos, rumbas, tangos… Pero el rap me abrió un mundo que me hizo alucinar especialmente, y desde entonces me enganché. Con 11 o 12 años empecé a escribir mis primeros raps, ¡imagínate! Me puse el a.k.a. de Battle Boy (Chico Batalla) y escribía sobre la tiranía de mis profes, criticando a los fachas (a saber qué idea tendría yo por entonces de lo que era eso), hablaba de lo buenas que eran mis rimas y de lo duro y lo peligroso que yo era (pesaría unos 30 kilos). Escribía parecido a lo que escuchaba por ahí y que a mí me inspiraba fuerza, batalla constante, rebeldía… Crecí escuchando mucho rap en cinta, en CD y en la calle. A veces bueno y a veces no tan bueno, y me volví muy exigente con lo mío. Por eso no he tenido prisa para pulir lo que yo creía que necesitaba pulir antes de empezar a sacar trabajos a nivel profesional.

 

Pero, exactamente, ¿dónde nació tu vocación?

 

Creo que en la calle. Veía a los grupos de gitanos de mi barrio cantando en corro, pasándolo increíble; a los grupos que se ponían a hacer batallas en el parque y, sobre todo, alucinaba con los grupos de rastas tocando y cantando. Concretamente un chico, Rafita, de “los mayores” de mi barrio, rasta. Me llamó un día que yo andaba por ahí solo dando vueltas con la bici (como casi siempre) y me enseñó ritmos con el yembé. Creo que ahí fue el primer flechazo. En todo esto yo veía algo de buena onda, mezclado con un poco de “batirse en duelo” que me flipaba. Realmente de niño yo quería ser gángster o motorista de circo. Con el tiempo estas dos profesiones se me hicieron pequeñas (mis padres me explicaron por qué no molaban tanto como yo pensaba) y supongo que esa faceta rebelde, algo oscurilla y con ganas de adrenalina fue acercándome poco a poco al mundo del arte, empezando por la música. 

 

Soy esencialmente introvertido. Y con la música, más tarde también con la interpretación, vi una forma guay de reciclar mis miedos y jugar con el descaro, para pasármelo bien contando historias y juntarme con gente a la que también le gustase hacer eso. A raíz de esto empecé a interesarme por instrumentos, me compré mi primer timbal por 2000 pelas, en un mercadillo de la playa; mis padres me compraron una guitarra (a la que no hice mucho caso), y fui buscándome la vida para conseguir un cajón flamenco, una darvuka, alguien que me enseñara y practicar. Empecé con la música básicamente porque me lo pasaba muy bien.

 

 

¿Cómo es tu proceso creativo a la hora de escribir una canción?

 

Hay algo que me emociona y empiezo a pensar. Digo pensar y no escribir porque no suelo escribir mis canciones, las voy cocinando en la cabeza y poco a poco se me

quedan grabadas. Me emociona la sensación de seguir aguantando bajo presión, o un tipo de belleza muy particular, o un tipo de amor que no conocía… Y con ese motor intento escribir como si hiciese fotos, utilizando las palabras y expresiones que mejor reflejan la peli que tengo en mi cabeza. Le suelo dar muchas vueltas para encontrar la forma mas certera de contar algo. Me obsesiona esto porque creo que, por ejemplo, un personaje dentro de una obra, junto con la propia obra, varía y evoluciona en cada función (en el mejor de los casos), pero una canción se graba y se publica y se queda ahí, como en ámbar.

 

Me gusta ser especialmente cuidadoso con ciertos detalles para que lo que escribo, guste mucho o guste poco, sea algo que con el tiempo yo siga reconociendo como mío: veraz y honesto respecto a cómo estaba yo cuando conté la historia. Mientras, me van surgiendo las armonías, lo que podría ser el estribillo… Y también descarto continuamente, claro, rimas que se me hacen facilongas, frases que creo que sólo voy a entender yo, etc… Intento huir de lo que a mí me rechina cuando escucho una canción, o veo una película o una obra: obviedades, formas muy trilladas que me alejan de hablar con voz propia… Después, al contrario que la mayoría de músicos que conozco, busco la base. Entonces es cuando me encierro en el estudio y me dejo aconsejar por los productores, (creo que hasta ahora he trabajado con buenos productores, con

bastante recorrido dentro del rap y abiertos a mis ideas, y me fío) y ahí empezamos a darle forma. Volamos con lo que vaya surgiendo hasta que nos enamore el resultado.

 

Tu primer tema se llama Quincalla, ¿qué es la quincalla? ¿Por qué ese nombre?

 

Es un símbolo. El significado que yo le doy en la canción es básicamente: “gánate tu libertad, aprovecha cualquier cosita que tengas a tu alcance para sobrevivir, de forma digna, al margen de lo que intenten imponerte”. La quincalla, chatarra, cosas de poco valor material... ha sido (y sigue siendo) sustento de muchas familias, atadas a ningún lugar, que no viven entre comodidades pero que viven bajo sus propias reglas, cuidando de su sustento, su refugio y de sus ratos de placer, pero sin una figura externa que les imponga “cómo, cuándo y para qué”. No menciono la palabra en la canción (salvo al final del videoclip, cuando pongo lo que es para mí la definición de “quincalla”) pero creo que es la palabra que mejor engloba lo que yo quería contar con el tema: “gánate tu libertad al margen de la imagen de éxito que quieran venderte, pringa solo por lo que tú creas que debes pringar”.

 

En uno de los versos de Quincalla dices: “Ha vuelto el Duende Verde entre ancianos jóvenes”. ¿Quién es el Duende Verde? ¿Quiénes son los ancianos jóvenes?

 

El Duende Verde es la personificación de mi cabreo. Los ancianos jóvenes son las personas adormecidas, conformistas, el ovejismo en general. Por supuesto es una licencia, no quiero decir literalmente que todas las personas ancianas sean así, pero la expresión “ancianos jóvenes” en ese contexto habla de esto. El Duende Verde no es que sea un personaje de referencia para mí (aunque alguna vez me han dicho que nos parecemos un poco y también me molaba jugar con eso), pero esa rabia desmedida y esas ganas de hacer tambalear el inmovilismo es algo con lo que me siento identificado. Además, el Duende Verde puede volar no por tener superpoderes, si no gracias a su propio invento, y eso también me encanta.

 

Tu obra artística no se circunscribe solamente a lo musical, en tus videos siempre colaboras con otros artistas plásticos. ¿Qué aporta lo visual a tus temas?

 

Acompañar una pieza musical con una propuesta audiovisual siempre me parece interesante. Busco eso, pero con un poco más de profundidad de la que estoy acostumbrado a ver (en general, con todo mi respeto al gremio). Intentamos que lo que contamos con imágenes apoye y haga crecer lo que cuento con la canción. Creo que, hasta ahora, lo que hemos hecho ha sido genuino, atrevido y coherente con nuestra visión del arte, y eso para mí es maravilloso. He tenido la suerte de contar con la ayuda puntual de un equipo artístico muy guay, gente con un acervo cultural muy interesante, con ideas diferentes y con buen gusto (a mi entender). Lo visual le aporta otra dimensión a la canción, y este equipo ha sabido “leerme” y hacer crecer un mundo de imágenes alrededor de las letras, haciendo que las historias que yo quería contar volasen un poco más lejos.

 

 

Al final del videoclip de Rara, escribes: “Vivir raro corazón, pa que tarden en cogernos”. ¿Qué es eso de “vivir raro”?

 

Dentro del contexto de la canción, “vivir raro” quiere decir vivir por los márgenes, orgulloso u orgullosa de tus rarezas. “Pa que tarden en cogernos” ¿quiénes?, pues ese montónde “entes que intentan cogerte”: normas estéticas que se nos intenta imponer, una imagen a base de consumir (moda, ocio, etc…) para proyectar falsa seguridad, el espejismo de hacer todo lo posible por gustar a la mayoría... A todos intentan cogernos por algún sitio.

 

Tú no solo creas, sino que también produces tus obras, ¿en qué consiste esta parte del trabajo?

 

Pues consiste en ser “tu propio todo”: tu propio community manager, tu propio administrador, tu propio director de arte… Para todos los ámbitos, incluidos la producción de los vídeos y de las canciones. Intento pedir consejo a gente que sepa más que yo, pero al final la puesta en práctica depende de ti mismo. Esto mientras lidias con el día a día, claro, tus trabajos extra, tus ensayos, tu casa… Te organizas como tu propio jefe para gestionar citas, presupuesto, cachés, difusión… Difícil, muy interesante, muy divertido.

 

¿Cómo están las cosas en el sector de la música? ¿Cómo se accede a la industria musical?

 

En mi opinión hay dos formas de entrar en la industria de la música. Una: disfrazándote de lo que quieren ver la mayoría de productoras y consumidores y consumidoras, apostando por la evidencia (esto funciona: “copiar y pegar”). Dos: apostando por eso que tú crees que puedes aportar, algo intrépido, genuino, eso que tú crees que vale oro, y echándole dos huevos (o dos ovarios, creo que me entendéis). Ninguna de las dos fórmulas es infalible; pero, en mi opinión, la primera puede hacerte rico, con suerte, y acercar tu voz a miles de personas, aunque matando partes muy importantes de ti por el camino. Mientras que la segunda también puede hacerte rico, con suerte, y hacer que tu voz llegue a otras miles de personas; pero siempre, siempre, te va a hacer crecer como persona, pase lo que pase.

 

Tus trabajos extra, tus ensayos, tu casa, ser tu propio todo… ser joven y dedicarse al arte en nuestro país es una carrera de fondo y a contracorriente, empezando por el 92% de paro en el oficio del actor. ¿Cómo vives tú esa realidad en tu día a día? ¿Cuál crees que es el problema o los problemas de base? ¿Por dónde empezarías para solucionarlo?

 

Es difícil responder a “cómo empezaría a solucionarlo”, realmente no lo sé, se me escapa. Pero creo que siendo consciente de lo que aporta la cultura a nuestra realidad como sociedad (en lo que se refiere a la gestión oficial de nuestro sector) y evitando que las personas que quieren dedicarse a la interpretación tengan que encajar “con calzador” en determinados perfiles (“porque esto es lo que se busca ahora”, bla, bla, bla). En lo que se refiere a los responsables directos de las contrataciones podría ser un buen primer paso. Los dirigentes políticos se relajan ante la idea de que “entre nosotros y nosotras nos buscamos la vida”, se actúa en la calle aunque caigan multas, se trabaja gratis porque es “experiencia laboral para nosotras”, nos financiamos aunque llevemos un espectáculo que no va a generar beneficios para todos, etc… Y por parte de las productoras imperantes, pues eso: “no es que actúe muy bien pero esta chica/chico aporta un físico que nos da audiencia”, o “me gustaba más el otro/la otra actor/actriz, pero ésta persona tiene 50K followers y nos viene mejor”, o “ya has firmado con nosotros, así que tus inquietudes artísticas importan más bien poco, porque eres un producto que nos pertenece”... En fin, pues son estas mierdas contra las que debemos seguir rebelándonos todos, TODOS los días. Cada vez que cedamos, Meryl Streep y Robert De Niro, Luis Tosar y Rosi de Palma vendrán a darnos de hostias (no, pero molaría).

 

¿Tu pasión por componer y tocar música te ha influido a la hora de formarte como actor?

 

¡Claro! Creo que cualquier disciplina que haga crecer tu sensibilidad artística, tus ganas de buscar “más allá”, tus ganas de buscarte a ti mismo o a ti misma un poco “más allá” sirve de apoyo para el resto de disciplinas. A mí la música me ha aportado a la hora de actuar sentido del ritmo en la acción, el hecho de “estar para el otro”, la búsqueda de la armonía en el contraste… Esto en el plano técnico. Y en el plano más emocional, digamos, esto que te comentaba antes: enamorarte de personas y de las fantasías que creáis juntos al encontraros para contar historias (sé que suena ñoño, pero lo siento tal cual). También depende de dónde y con quién te formes como actor o actriz, claro. Por suerte creo que yo me he formado con gente profesional, generosa y valiente, y eso ayuda.

 

Y tu formación teatral, ¿ha aportado algo a tu oficio como músico? ¿Qué?

 

El teatro me ha aportado como músico la necesidad de buscar una voz propia, trabajar por mejorar mi criterio artístico, etc… Y sobre todo la escucha activa, confiar en tu instinto pero “poner bien la oreja” para que los que te rodean te hagan crecer.

 

Antes hablabas de la importancia de reconocer lo que aporta el arte a la sociedad. ¿Piensas que el arte es igual de necesario en nuestra sociedad que el trabajo de un médico, por ejemplo? ¿Por qué?

 

Pues, sinceramente, no. Creo que el hecho de cuidar la vida tiene varios niveles, y cuidar la vida a nivel biológico, mitigar el dolor físico o psicológico, etc, está en un nivel superior. Pero creo que muy cerca de ese nivel está el arte. Creo que el arte cuida la vida de una forma algo menos “urgente”, digamos, pero también sirve para mitigar ciertos dolores que a veces son incurables con la ciencia. Si tienen que transplantarte un pulmón, una canción no va a evitar que tengas un fallo respiratorio, pero el día antes de la operación, aunque hayas ido a un profesional para prepararte para ese momento, puede que una canción que suena en la radio te ayude a calmar el dolor que provoca el miedo, o la incertidumbre. Creo que el arte cuida la vida a unos niveles a los que otras disciplinas no pueden llegar.

 

¿Para quién compones? ¿Quién es el público de tus canciones?

 

No compongo para mentes vagas, ni para mentes pretenciosas. Compongo para todas las demás. O eso intento.

 

¿Dónde podemos escucharte próximamente?

 

El próximo concierto será en la sala Alive, en Ópera, Madrid, finales de Agosto, aún no hay fecha cerrada.

 

¿Qué esperas del futuro?

 

Que sea divertido.